
A Helena (To Helen)
Helena, para mí es semejante tu belleza
a las naves niceas de otros tiempos,
que por la mar calma y serena,
llevaban a su nativa arena
al exhausto navegante.
Helena, para mí es semejante tu belleza
a las naves niceas de otros tiempos,
que por la mar calma y serena,
llevaban a su nativa arena
al exhausto navegante.
Vagando por mares procelosos y anhelados,
tu pelo de jacinto, tu rostro clásico,
tu aire de Náyade me han devuelto a mi casa,
a la gloria que fue Grecia,
y a la grandeza que fue Roma.
¡Mira! ¡En tu resplandeciente nicho de cristal
te veo en pie como una estatua
con la lámpara de ágata en tu mano!
¡Oh Psique, tú que has venido
de tierras sacrosantas!
tu pelo de jacinto, tu rostro clásico,
tu aire de Náyade me han devuelto a mi casa,
a la gloria que fue Grecia,
y a la grandeza que fue Roma.
¡Mira! ¡En tu resplandeciente nicho de cristal
te veo en pie como una estatua
con la lámpara de ágata en tu mano!
¡Oh Psique, tú que has venido
de tierras sacrosantas!
Edgard Allan Poe (1809-1849)
Pintura: John William Godward, Hora de jugar (1901)
Pone la música: Mikis Theodorakis, Dakrysmena matia
0 comments:
Post a Comment